Primero vamos a entender la política como el arte de conciliar intereses opuestos y como un "sistema de toma de decisiones relacionadas con el ejercicio de gobernar a una colectividad". Digo con toda responsabilidad que si la política te asquea entonces NO la has entendido. Si crees que puedes escapar de ella NO la has entendido. Si crees que la política estorba NO la has entendido. Si crees que ver las acciones de los políticos te basta para emitir un juicio sobre la política NO la has entendido. Entonces antes de ser antipolítico, al menos tómate la molestia de entender a lo que te estás oponiendo.
No voy a extenderme aquí en consideraciones conceptuales del término política, si quieres ampliar tus horizontes del conocimiento, lee un buen libro sobre política. NO, la definición de política que sale en Wikipedia no cuenta. Para dejar rápidamente esta idea citaré a Bernard Crick y todo quedará muy claro:
"La política, como la sexualidad, es una actividad de la que no se puede prescindir. Uno no la crea ni decide participar, simplemente adquiere una progresiva conciencia de que, dada su condición humana, interviene en ella. No podemos renunciar a ella o prescindir de ella sin perjudicarnos a nosotros mismos. Renunciar a la política o destruirla es justo destruir lo que pone en orden el pluralismo y la variedad de las sociedades civilizadas..."
¿Cómo no va a influir la política en la música? OJO no me estoy refiriendo a los grupos musicales que son abiertamente de protesta, como los gaiteros, por ejemplo, que durante muchos años hicieron críticas a los gobiernos, o hoy en día algunos grupos urbanos que adulan a la administración Chávez. NO, no me refiero aquí con política a los grupos que cantan a favor o en contra de los gobiernos; me refiero a las ACCIONES que toman o dejan de tomar los gobiernos (es decir, la política) y que intervienen en la música (y en todas las artes).
Voy a aventurarme a explicar el caso venezolano porque ya me resulta muy molesta la indiferencia de muchos conocidos frente a la política y especialmente cuando se refiere a la música. ¿La solución es resignarse a la realidad? NO. "Ya no viene ningún artista para acá", "Quiero ir pero las entradas están demasiado caras", "No consigo aquí el disco original" o la más nueva "Quiero ir al toque pero regreso demasiado tarde y por mi casa es peligroso". Todas estas afirmaciones las hemos escuchado de la boca de alguien, si las analizamos bien ¿no interviene allí la política? Más claro no canta Adele, más duro no rockea Dave Mustaine. Es un hecho.
Voy a intentar ser concisa y hacerles entender claramente ¿por qué? Luego me extenderé ahora sobre si los artistas deberían o no ser abiertamente políticos. La decisión de seguir leyendo es completamente libre, pero advierto que la cosa se pone interesante.
Cuatro razones en donde interviene de forma directa la política sobre la música.
1. La música es un arte: SI; pero también es un negocio (abstenganse de hacer análisis ideológicos de esta afirmación, ya Adorno y Horkheimer me han torturado lo suficiente y están obsoletos). El que quiere vivir de la música tiene tanto derecho a hacerlo como el que quiere compartirla de forma gratuita y bohemia en una plaza. Como todo negocio, no prospera con obstáculos y vaya que los hay en nuestro país. No nos dejemos engañar con las ferias culturales que provienen del Estado porque intentan enmascarar una realidad: tenemos talento y también tenemos todos los obstáculos para mermarlo, arrinconarlo y acabarlo. Las políticas económicas erradas de este país (vale acotar que nuestro ministro de Economía ha sido nominado mundialmente como uno de los ministros más fracasados del mundo) no solo han agudizado la inflación, el desempleo y la escasez, también han penetrado la música. La producción musical se hace costosa y subvalorada, no es sorpresa para nadie que los músicos venezolanos no puedan vivir de la música en nuestro país. El punto positivo es que el internet y las redes están haciendo que la situación no sea tan cuesta arriba, ¿pero eso cambia la realidad? NO.
2. El control de cambio y el dólar paralelo han convertido la 'importación' de artistas en una odisea. Todo el mundo debe saber que las tarifas de los artistas son cobradas en dólares, por consiguiente las productoras de eventos deben, como toda empresa, pasar por la aprobación de CADIVI. Si CADIVI se pone plástico, pues algunas productoras recurren a comprar divisas en el mercado negro.
Hagamos un balance: pagarle al artista con algunos dólares de mercado negro (doble del dólar oficial) + querer proteger la inversión con una ganancia del 100% + pagar los servicios adicionales que se necesitan para la estadía de una artista = clavarle una entrada impagable al consumidor o morir en el intento y tener que cancelar el show por falta de venta de entradas (y miren que ha pasado bastante). Esto trae otra consecuencia: las productoras usualmente se disponen a traer única y exclusivamente a aquellos artistas que representen una ganancia segura.
Muchos dirán que tengo coraje para criticar las malas políticas del gobierno y no para criticar a las productoras. NO es el caso, hay muchas productoras que se exceden con nosotros los consumidores; pero piénsenlo un poco: si tuviéramos una economía que funcionara óptimamente, ¿las productoras se verían obligadas a pasar por un proceso tan complicado que al final perjudica al usuario? NO, cuando las productoras se excediesen intervendrían las instituciones responsables para proteger al consumidor.
El caso es que nadie quiere perder, y todavía me sorprende que queden productoras serias en este país cuando la inversión se ha ido corriendo y dejándonos casi desnudos de entretenimiento.
3. La inseguridad ha comenzado a afectar el ambiente de bares de música y 'toques' nocturnos. No solo porque los asistentes se exponen a un increíble peligro asistiendo a los bares sin saber si regresarán vivos a sus casas, es que los músicos no tienen tampoco un aura de protección que los excluye de las tragedias. Estamos en TODO, léanlo bien TODO el derecho de salir a divertirnos y hacer vida nocturna y disfrutar de las talentosas bandas que hay a lo largo y ancho del país. Pero vamos a ser razonables, la inseguridad está allí y nos perjudica a todos, a los músicos y a los fanáticos. Saben muchos que a una de mis corresponsales le robaron los equipos saliendo del Moulin Rouge, al novio de una querida amiga mía lo apuñalaron saliendo del Puto Bar, y seguro muchos tienen algunas de esas historias negras para contar. Les cuento que esto que estamos viviendo no es normal y la política está intrínsecamente metida allí. ¿Por qué? Porque la seguridad ciudadana es un derecho que nos debe garantizar el Estado y el señor Presidente es el Jefe de Estado y además lo ha sido durante 13 años. La inseguridad aleja la inversión, ese es un principio básico. Y además, la seguridad es una exigencia que hacen las productoras y tour managers de los artistas internacionales que vienen. ¿Creen por algún segundo que los artistas que vienen salen a turistear? Cada vez menos porque les es recomendado no hacerlo.
4. No tenemos una industria de la música que impulse al talento nacional, no tenemos políticas que se encarguen de hacer valer o recompensar al talento nacional. Los deportistas federados son recompensados y muchos ahora pueden vivir del deporte ¿por qué los músicos no? No hay un apoyo serio y sostenido al talento nacional. Este gobierno ha sido, además, demasiado indulgente con la piratería. ¿Sabían que aquí NO TENEMOS YA A CASI NINGUNA CASA DISQUERA TRABAJANDO? Además de eso, ¿sabían que OFICIALMENTE NO HAY NINGUNA DISTRIBUIDORA DE PELÍCULAS? LA ÚNICA QUE QUEDABA ERA BLANCIC VIDEO y quebró por la piratería, luego el local fue expropiado ¿Por qué en el metro tenemos que escuchar música boliviana cuando hay demasiada música venezolana valiosa? ¿Por qué no se han potenciado suficientes espacios seguros para la cultura?
Iniciativas ciudadanas excelentes como Por el Medio de la Calle, se hacen cada vez más difíciles a pesar de estar llenas de buenas vibras e intenciones. Los espacios para el esparcimiento se han ido quedando cada vez más abandonados, a pesar de que hay una fuerte corriente luchando por recuperarlos.
Cada vez que vuelvas a quejarte de la situación que a veces nos sensibiliza en el mundo de la música, ahí están los argumentos para reflexionar. ¿De verdad es sensato cruzarse de brazos y no hacer nada? ¿O decidir irse a Bogotá para solucionar el problema? No tiene nada de malo irse a Bogotá :), pero eso es admitir que hay un problema (político además) y darle la
espalda.
Otra muestra de que el problema tiene un componente político: ¿no te has detenido a ver los países en donde se detienen los artistas internacionales, por ejemplo? Brasil, Chile, Argentina, Perú, Costa Rica y recientemente Colombia. ¿No hay unos componentes políticos y económicos estables comunes en estos países? ¿Por qué en Venezuela no?
La intención de este post no es hacer proselitismo político, ni mucho menos; pero si sería interesante preguntarse ¿qué tipo de desarrollo musical tienen países como Cuba o Corea del Norte? ¿qué artistas van allí? ¿es posible vivir de la música en esos países? Muchos me refutarán el caso de Cuba, los exiliados cubanos han potenciado la cultura cubana más allá de las fronteras, pero son los exiliados. Cuba progresivamente se irá abriendo al mundo, pero ¿antes qué?
Entonces piénsenlo, la política la constituyen las acciones que dirigen al país y si actúa en la música y el arte.
¿Y en los artistas? Este si es un debate interesante.
Los artistas son en su mayoría seres diplomáticos. Me he cansado de escucharlos evadir la respuesta sobre su postura política con una sencilla frase: "yo soy artista" ¡Qué bien, eso lo explica todo! En realidad, no. Todos tenemos una postura política, muchos artistas la esconden por comodidad, porque si es una postura política que incomoda o desagrada a un grupo de fanáticos, lo más probable es que estos dejen de escucharlos. En realidad esto me parece una postura cobarde, pero eso no la desmerece, porque a fin de cuentas no deja de ser cierto que la empatía con el artista funciona así.
Cuando intento analizarme a mí misma y descubrir la razón por la que no me gusta Mario Vargas Llosa, me doy cuenta que es en esencia porque es 'de derecha' ¿eso desmerece su trabajo como escritor? NO, pero si me aleja de él. ¿Eso significa que soy 'izquierdosa'? Pues comento que la razón por la que no me gusta Gabriel García Márquez es porque es 'de izquierda', yo soy de centro, ¿eso hace menos genial Cien Años de Soledad? No, sencillamente me aleja de él. Lo respeto, lo leo, pero no me gusta.
La posición política no desmerece la obra de nadie, pero sucede lo mismo que sucedió cuando mucha gente se dio cuenta de que algunos científicos y músicos admiraban a Hitler. Se alejaron de ellos.
Es hora de admitir que la política interviene en la música, ha sido un proceso lento y doloroso, pero ahí está. ¿Quieres salir a escupir sobre la política? ¿quieres taparte los ojos y negarla? Entonces no la has entendido y probablemente antes de defender la antipolítica, es necesario que te instruyas con un buen libro.
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