Este post será un tanto largo, pero si tienes el interés en trabajar por un ambiente más favorable para el 7 de Octubre, si de verdad quieres que tus acciones generen desde ahora mismo cambio y convencimiento, te pido que te tomes la molestia de leerlo.

'Predicar con el ejemplo' suena a alguna cita sacada de la Biblia. Nada que ver, es la clave del 7 de octubre y la frase que tienes que abrazar para que esa victoria del cambio se haga cada vez más palpable. Nadie dijo que era fácil, pero es justo y necesario. Explico por qué: el discurso Chavista siempre ha sido un discurso populista que genera amplia convocatoria en los sectores más desfavorecidos y en los intelectuales de la izquierda radical (OJO no confundir con la izquierda progresista europea, chilena o brasileña), pero en los últimos años el discurso surte efecto siempre en la misma gente. Ese es el chavismo duro, allí 'hay poco que hacer', dicen los especialistas. Probablemente tengan razón.

Sin embargo, aquellos decepcionados de la administración Chávez, ya sea por falta de respuestas a los problemas que los aquejan, o sencillamente reconocimiento de la marea de obstáculos que te propone la vida diaria (desempleo, inseguridad, inflación, escasez, deterioro de servicios públicos) no pasan de inmediato a la 'oposición' quienes, aunque el chavismo no lo crea, en esta ocasión por primera vez en la historia tienen un amplio espectro de simpatizantes: desde la 'burguesía' de la vieja escuela, pasando por la clase media alta y baja, y cada vez más los sectores populares desatendidos. ¿Cuál es la tranca entre decepcionarse del chavismo y pasar a simpatizar con los otros? La imagen de 'los otros' generada por dos flancos: la oposición misma (algunos sectores minoritarios que insisten en traer a colación episodios que involucran a los dinosaurios de la política y privilegios que NO VOLVERÁN a tener) y los medios de comunicación del Estado (que para efectos de esta administración son del gobierno) que dibujan a esa oposición como un bloque monolítico de 'burgueses de derecha' que no defenderían nunca los intereses 'del pueblo'.

El asunto es delicado, pero no es imposible salir de él. Estas elecciones son importantes, pero lo verdaderamente importante es el proyecto de país con el que se pretende ganarlas. El candidato de la Unidad, Henrique Capriles Radonski, entre todos, propuso lo más lógico y sensato en resumidas cuentas: 'reconciliación, unidad, progreso, educación y empleo'. Estas son las banderas y las bases del proyecto ¿quién no querría sumarse a esto? Suena de lo mejor. Escuchamos un discurso que no confronta, escuchamos un discurso que pese a los ataques sufridos por todos los flancos en todas las direcciones, pese a toda la maquinaria capaz de levantarse en contra, NO busca la lucha, busca el trabajo. ¿Entonces cuál es el problema? ¿Por qué la convocatoria y por qué los agentes del cambio -aunque se suman cada vez más- no se suman en cambote como debe ser?

Porque aún estás tú (y si no estás tú, es tu amigo, un conocido, un familiar) continuando el discurso confrontacionista. Hay que predicar con el ejemplo. Cada vez que seas atacado por un chavista, un izquierdista radical, algún diputado PSUV (porque ellos encuentran tiempo para responder tweets a gente que los ataca, en vez de ponerse a trabajar), sencillamente puedes tomar dos opciones: ignorarlo o invitarlo cordialmente a sumarse, porque después de todo, después de que pataleen e intenten sabotear la Unidad, el gobierno del progreso también los convocará y los beneficiará, solo que aún ellos no lo saben. El gobierno del progreso no quiere pagarles con la misma moneda, 'estamos por encima de eso' dice el candidato y también debes decirlo tú.

Esto no significa que vayamos corriendo a agarrarnos de la mano, sabemos que nunca hay que perder la capacidad de sorprenderse, ayer con el asunto de los cuadernos comprendimos que no van a dar un ápice de espacio ni de paz para quienes creamos en los cambios, pero aunque no hay que descuidarse, tampoco hay que salir a crucificar. ¿Por qué? Porque hay quienes están midiendo tu actitud para saber si quieren subirse 'al autobús del progreso' o no, porque hay quienes creen en la esperanza y el trabajo, más que en la lucha y el conflicto. Nosotros tenemos que contrastar con ese discurso, tenemos que estar por encima de eso, porque sabemos que el fondo TODOS, absolutamente todos los venezolanos queremos lo mismo: estabilidad, calidad de vida, trabajo digno, vivienda digna, educación de calidad. 'Son más las cosas que nos unen que las que nos dividen'. Si quieres cambio, empieza por ti, predica con el ejemplo.

Nada los desespera más que les robemos el discurso de 'la inclusión', 'de la paz', 'del cese de privilegios', entonces procura que se desesperen, procura que se sorprendan de que hemos cambiado y no está allí la misma oposición de antes. Hoy en día es una oposición variopinta que prefiere invitarte a subirte al autobús, porque aquí caben todos, así no lo quieran el progreso los beneficiará. ¿Cómo descubrí esto? Sencillo, lo intenté con unas diez personas, el desespero fue inmediato. Frente a la cifra de los 3millones leí a una señora que comenzó a descalificar a los venezolanos que creen en el cambio, en respuesta una chama comenzó a discutir con la señora. Invité a la chama a que no siguiera. La señora candanguera nos botó del país a las dos (nos mandó a Miami), nos tachó de golpistas, conspiradoras, pitiyankis, en fin, lo de siempre. La respuesta fue: "no importa señora, bóteme del país treinta veces, usted no va a detener la fuerza del cambio, porque a fin de cuentas la beneficiará; usted si cabrá en el gobierno del progreso y está cordialmente invitada a unirse y si no se une no importa porque igual será para usted". La señora nos dijo que también en el actual gobierno nosotras estábamos incluidas, lo que pasa es que nosotras no queríamos. ¿No nos había botado antes del país y tachado de golpistas?

Las condiciones de nuestra Venezuela están dadas, el descontento está presente. Este proyecto nos convoca a TODOS. Así que recuerda, predica con el ejemplo y la victoria te sonreirá.














1 comentarios:

  1. Ojala pasara, el tema de ser Chavista u Opositor esta como el tema del Racismo, quien es mas racista el negro o el blanco???? Quien es mas excluyente, el chavista o el Opositor? ojala todos los Venezolanos dejáramos de expresar el odio verbal y practicáramos mas el ser CIUDADANOS, muchos se quejan y se quejan pero son los primeros que hacen, ya creo que el principal problema no es ser de un bando o de otro, el problema está en mejorar como persona y mejorar al país desde las raíces, así logrando una buena salida, desechando lo malo, sin manipulación, sin mentiras, sin insultos.... Buen post..! Hay que Ser, Actuar y decidir!

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